La Transformación Digital, fruto de la omnipresencia de Internet en nuestro día a día y en la sociedad, se ha convertido en sujeto de titulares, estudios y foros. Sin embargo, este proceso aún despierta muchas cuestiones, y son ya muchas las incógnitas y leyendas que circulan alrededor del concepto que ha dado tanto que hablar.

Es por ello que la consultora Think&Action ha puesto de manifiesto una serie de falsos mitos alrededor de la Transformación Digital aplicada a las empresas, para que no nos dejemos influir a través de estas ideas preconcebidas que, en general, todo el mundo piensa. Esta lista pretende servir como consejo para aquellos profesionales del marketing online involucrados en este tipo de procesos tan complejos, y puedan avanzar en el desarrollo de la técnica sin demasiadas complicaciones.

Falsos mitos de la transformación digital

  • La tecnología es lo más importante. Claro que es cierto que la tecnología es uno de los principales factores que contribuyen en el proceso de la Transformación Digital, pero de ningún modo es el único. Centrarse exclusivamente en lo digital no es lo primordial ni tampoco garantiza el éxito. Sin un auténtico cambio de mentalidad, que implique a todos los empleados de la propia empresa, la Transformación Digital no tendría los efectos positivos que debería. En definitiva, una transformación encabezada por personas y para personas: analizando qué tecnología es la adecuada para cada situación o necesidad, implicando en su utilización a toda la campaña y creando una cultura digital son algunos de los pasos más importantes a la hora de implementar este tipo de transformación. El elemento decisivo, de nuevo, de la Transformación Digital, son las personas.
  • Solo es necesario tener una buena página web y ser activos en redes sociales. Invertir tiempo y dedicación a la página web y estar siempre activos en las redes sociales evidentemente trae efectos positivos a la hora de digitalizar las empresas, pero solo es un pequeño paso en todo el proceso. Digitalizarse implica mucho más, es algo más profundo y que tiene que ver con una completa conversión de la organización. Desde los pequeños detalles, como mejorar los canales de comunicación, hasta transformar completamente la cultura organizativa, el alma de la empresa.
  • Se trata de un proceso solo para millenials. Es uno de los mitos más prolongados, creer que la Transformación Digital solo es para los jóvenes, por lo que ellos son los que tienen que liderarla, protagonizarla y desarrollarla. Pero no, no es necesario ser un nativo digital para acometer la transformación: lo imprescindible para llevarla a cabo es estar preparado para la toma de decisiones, dirigiendo y encabezando tus equipos de trabajo. Nos olvidamos que existen profesionales más experimentados los cuales su visión estratégica, su percepción de negocio o simplemente su mayor conocimiento del mercado, a veces, tiene más valor en el proceso de la Transformación Digital que saber manejar la última aplicación tecnológica de moda.
  • Transformar es igual a reemplazar. A la hora de aplicar esta técnica en la empresa, no se trata de acabar con todo lo que ya tenemos y por lo que hemos trabajado, sino que la conversión digital se basa en optimizar lo que ya existe en nuestra compañía. Un proceso de Transformación Digital se asienta sobre la reorganización, es decir, analizar lo que puede estar ya obsoleto y no da respuesta en el día a día de la empresa, y optimizar lo que sí pueda ayudar a completar la fase de conversión de la cultura organizativa. Por tanto, reemplazar porque sí no es un criterio.
  • La Transformación Digital supone una gran inversión de dinero. Muchas empresas temen acometer este tipo de procesos, y es que piensan que la digitalización se trata de una conversión que requiere un alto presupuesto para abordarla, pero esto no es siempre así. Por un lado, existen muchas herramientas digitales de bajo coste o incluso gratuitas que ayudan a la optimización de la empresa de la misma manera que muchas de pago. Por otro lado, un proyecto de Transformación Digital, a largo plazo, significará un gran ahorro en el coste de la organización, debido a la optimización de procesos que trae consigo. Además, no es necesario implementar todas y cada una de las nuevas tecnologías que hay en el sector.

Como ya se ha señalado, lo importante es crear e instaurar una nueva mentalidad en la empresa, cambiando por completo la cultura organizativa consiguiendo una total Transformación Digital.

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